Antes me pasaba todo el tiempo que por no discutir me callaba, pero ya no más.
Primer ejemplo: hoy me levanté con los cables cruzados, me fui para la universidad con mi amigo, 1 hora de viaje sin decirle nada, por que sino se sabía que al pobre le iba a decir de todo. Él como me conoce tan bien, se dió cuenta y me banco en silencio. Todo bien, en el transcurso de la mañana se me pasó el malhumor. Cuando estábamos de regreso (en bondi por supuesto, todavía no me compré helicóptero) nos pusimos a charlar con gente que veníamos conociendo en estas dos semanas de cursada. ¿Y justamente de que más podíamos hablar? sí, de lo que estábamos estudiando, a todos les tocó su tiempo y cuando comenté que tenía pensado hacer Licenciatura en Trabajo Social, uno de los chicos que participaba en la conversación dijo: "¿Sabés que Carlita? te re veo en eso, los que siguen esa carrera son re buenas personas, y vos pareces serlo".
Me hace sentir tan bien que me digan cosas así, pero siendo bueno es cuando más te caga la gente.
Segundo ejemplo: la gente que recién me conoce y se entera de que soy vegetariana por lo animales, y que pienso adoptar muchos hijos por que hay muchos nenes en la calle... y que blablabla, me dice: "¿Por que sos tan buena?" o "Vos no podés ser mala, ni aunque intentes".
Lo que parece es que la gente piensa que cuando sos malo, andás por la vida cagando a las demás personas, y esas para mí no son personas.
O sea cuando quiero ser mala lo hago bien, podés ser malo sutil.
Tengo la suerte de tener una familia que me formo como persona y me enseñó que la venganza no es buena, si no que hay otras maneras de demostrar a la gente como son las cosas.
A veces ser sutil y perdonar, es una de las mejores maneras de tomar venganza.
